En comunidad pobre y epicentro de sismo, gritan a EPN: “En vez de tomarse fotos, ¿por qué no traes comida?”

¡Dale Like, comparte y deja tus comentarios!
“Al efecto devastador del terremoto que dejó casi sin casas ni templo a una de las regiones más pobres del país, San Juan Pilcaya, en la Mixteca Poblana, epicentro del temblor, siguió la aparatosa y efímera presencia del poder político del país y del estado, que encabezó Enrique Peña Nieto.

El jueves 21, dos días después del sismo, el pueblo se convirtió de pronto en una zona de contrastes: las maltrechas calles, que suelen recorrer mulas, caballos y viejos vehículos, se colmaron de camionetas blindadas, automóviles de lujo, patrullas de las policías Municipal, Estatal y Federal, así como camiones militares, mientras siete helicópteros aterrizaban en campos aledaños”, se publica en Proceso.

El día que llegó Peña Nieto, miembros del Estado Mayor Presidencial, policías federales y soldados armados tomaron el control de la población y acordonaron los espacios para trazarle la ruta del acceso, mientras decenas de funcionarios poblanos –con camisas y chalecos de sus respectivas dependencias– y coordinadores de giras de secretarías federales ocupaban el techado del lugar sin hacer gran cosa mientras llegaba el mandatario, se menciona.

Mientras tanto, tres decenas de universitarios de la capital del estado bajaban de un camión pesadas cajas de víveres y ropa para la población damnificada. El Ejército le cerró el paso al vehículo y tuvieron que llevar la ayuda en una camioneta pick up, “ante la mirada impávida de tropa y burocracia”, se indica.

Por eso cuando Peña Nieto llegó y saludaba de mano a la población, que fue concentrada bajo un toldo de láminas, una de las estudiantes estaba molesta. Y más se enojó cuando Peña, posando para las fotografías, se dirigió a un anciano: “Nada más unas casitas que se cayeron, pero todo bien, ¿verdad?”.
–En vez de estarse tomando fotos, ¿por qué no traes comida? –le reclamó la joven.

–¡Suerte! –le contestó Peña, mirándola, y siguió saludando, mientras el fotógrafo preguntó quién le había estado silbando a Peña Nieto. “Había sido yo y por eso le dije: ‘¿Qué, mañana voy a ser Mara Dos por decir lo que pienso?”, narró Areli Arce aludiendo a Mara Castilla, la joven asesinada en Puebla.

Esto luego que, indica el mismo medio, la ayuda para las víctimas del terremoto del martes 19 de esta población la proveyó la sociedad civil, sobre todo jóvenes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), como Areli Arce, y de la Universidad Iberoamericana de esa entidad, que repartieron frijol, atún, arroz, pañales, papel higiénico y hasta croquetas para perros.

“Ella formó parte de un grupo de estudiantes poblanos que llegó con un autobús cargado de víveres y ropa, que repartieron en el modesto kiosco de la plaza principal, bajo la mirada de los soldados que se guarecían del sol”, se indica.

¡Comenta, debate y comparte!, ¡Romper el cerco informativo, crear conciencia y promover el cambio verdadero, está en tus manos.

¡No te pierdas y comparte mi canal youtube

Por cierto, ¿Ya hiciste tu contribución económica?, ¡Espero tu apoyo para www.tiraderodelbote.com http://ow.ly/qbLIv